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Peticiones del oyente 17 abril 2010

Posted by eltoquedeseda in Música, Terapia, Vida y obra.
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A los niños que duermen

Dios los bendice

y a las mares que velan

Dios las asiste

Nana popular

Para M.J., en sus viajes por el túnel del tiempo.

Te dejo 5 opciones. Úsalas sin seguir las indicaciones del prospecto. No consultes a tu farmaceútico. Que tu médico no lo sepa nunca.

1.- Procuro olvidarte/Mayte Martín

2.- Luz de luna/Chavela Vargas

3.- Ausencia/Cesaria Evora

4.- Las simples cosas/ Martirio

5.- Dios les bendice/Carmen Linares

Y también para esos sueños tuyos, los de las madres que sueñan.

Bonus video:

Sonhos/Caetano Veloso


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Soñar y vivir 5 diciembre 2009

Posted by eltoquedeseda in Suicidio.
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Si yo no te dijera todo esto,

andando el tiempo, alguien te lo diría.

Manuel Alcántara

Ayer, viernes, llamé a mi no-novio que me tenía preocupado. Le han detectado anemia en el alma y un poco de melancolía en la sangre. Hoy se iba a Madrid y no podremos vernos hasta la próxima semana.

Yo a mi no-novio le debo muchas cosas. Y aunque no le debiese ninguna, daría lo mismo. Pero lo cierto es que, hace unos años -cuando yo estaba más solo que un perro, rodeado de tanta gente- él, su casa y su coche fueron muchos días mi único refugio: entraba en barrena, cogía un tren o un loquefuese y allí me colocaba. Y durante unas horas o unos días, mi enferma existencia quedaba en suspenso.

Yo nunca me sentí juzgado ni compadecido. Nunca hizo falta una confesión. Sólo una cálida confianza y la certeza de su insobornable amistad. Yo siempre supe que si hacía una pregunta encontraría una verdad.

Mi no-novio tiene una de las inteligencias que más admiro y un carácter tolerante y apacible coronado por una sensibilidad libre de histrionismos.

Lo dicho, hablábamos ayer mi no-novio y yo-celular to celular- apremiados por los compromisos de cada uno, y yo le contaba lo que había soñado la noche anterior.

Lo primero y más extraño era que yo estaba nominado al Goya como mejor actor secundario por una película que había interpretado haciendo de mi mismo y que, extrañadamente, se iba grabando de nuevo a la vez que yo soñaba. Es decir, una película ya estrenada que sin embargo se seguía rodando para intentar mejorarla. Recuerdo una escena que transcurría dentro de una taberna en la que bailaba Eva la Yerbabuena y que yo observaba tras los cristales con parte del equipo. Llovía mucho.

Acabado el trabajo,  nos fuimos a cenar. Una mesa larga que presidía la Ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde. No se como, la Ministra y yo nos pusimos a hablar. Ella me decía que su escritor preferido era Poolosteg, pronunciado con perfecto acento francés. Yo sufría por que la Ministra me hablaba de un autor francés, prestigioso y de renombre al que no conocía y ponía cara de nosenose para salir del paso. Hasta que caí en la cuenta de que me estaba hablando de Paul Auster. Y ahí, me empecé a angustiar por que no sabía como decirle a la Ministra que Paul Auster era americano de New Jersey. Su querido Poolosteg. Y en esas, desperté.

Paul Auster

Yo le explicaba a mi no-novio que la tarde anterior iba conduciendo y me puse a pensar en la Ministra y en los marrones que se estaba comiendo. La recordaba en las alfombras rojas y en las fiestas importantes: tan moderna y tan mona, con su trabajo de guionista y directora;  con su cargo de presidenta de la Academia. Dulcemente antagonista, resueltamente progresista. Y pensaba si ella, para sus adentros, no se diría aquello de: en mala hora. A este pensamiento culpé de su presencia en mi sueño.

Conversamos sobre si esta habilidad mía para mezclar vida e imaginario, comedia y pesadilla, no podría dar algún fruto. Sobre si este trajín que me traigo con mis estados de consciencia no valdría para algo o para alguien. Y al igual que existen modelos al natural en las facultades de Bellas Artes, poder ejercer de enfermo profesional en los cursos y congresos de Psiquiatría. Yo me presentaría allí cada mañana, contaría mi sueño de la noche anterior y a partir de ahí el profesor pondría a las mentes psicoanalíticas a trabajar.

Convenimos en que yo le expondría la idea a Javier, mi psiquiatra, y que él nos diese una orientación.

* Spotify: Excusas a Lola/Mayte Martín

*Poema: Excusas a Lola/Manuel Alcántara