jump to navigation

Smartphone 18 diciembre 2010

Posted by eltoquedeseda in Suicidio, Trabajo.
17 comments

(Dos días atrás)

Muevo el pulgar sobre la pantalla táctil del móvil de empresa hasta que doy con el teléfono de la concejala. Pulso para llamada.

-Eltoquedeseda: Buenos días, ¿qué tal?- en tono afable.

-Concejala: Hola, díme -en su tono.

-Eltoquedeseda: Te llamaba para decirte que posiblemente la inauguración del domingo tengamos que posponerla. De momento hay previsión de lluvias durante todo el día y al ser en exterior no se podría realizar. Esperaré hasta mañana para tomar la decisión y os lo hago saber.

-Concejala: Vaya, pues ya me dices algo -en su tono.

-Eltoquedeseda: ¿Qué tal va todo?-en tono cortés.

-Concejala: Agobiada. A punto de suicidarme -en tono ansioso.

-Eltoquedeseda: Pues si vas a hacerlo, hazlo bien. Te lo digo por experiencia. Luego yerras y pasa lo que pasa.

-Concejala: Bueno, ya me avisas de lo del domingo.

-Eltoquedeseda: Vale, ya te llamo yo. Adeu.

-Concejala: Adeu.

P.D.: Me voy a  comprarme la nueva ortografía de la lengua española. De momento, no sé si va en mayúsculas o en minúsculas.

Spotify: Madrina/Juana Reina

Flashback/Flashforward 26 septiembre 2010

Posted by eltoquedeseda in Música, Trabajo, Vida y obra.
Tags: ,
10 comments

“Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego”

Mi trabajo. Año 2009.

Mi trabajo. Año 2010.

Sportify: Raphael/Qué sabe nadie

Los chicos del coro 26 marzo 2010

Posted by eltoquedeseda in Trabajo, Vida y obra.
Tags: , , , , , , , , , , , , , ,
17 comments

El miércoles, fuimos C. y yo a revisión médica a la Inspección de la Seguridad Social. La cita me fue calando, mar adentro, hasta que a las 5 de la mañana una ola me despertó: ¡plás! Ya no pude dormir. Me levanté y paseé al perro. Tomamos -es un decir- un café corto descafeinado con sacarina apoyados en la ventana del bar. Pasó entonces el señor gordo con chándal que cada mañana, camino del trabajo,  se para a intentar iniciar una amistad con mi perro. El perro lo ignora y él se queda allí preguntándome: “¿Qué edad tiene?”, “¿Cómo se llama?”, “¿El flequillo le deja ver?”,  “¿Es muy nervioso?”. Nunca sabe como irse. Aguanta un poquito más reincidiendo sobre esto o aquello hasta que al final, no le queda otra que despedirse. En tan solo tres mañanas se ha convertido en mi desconocido favorito. Deseo su amistad de una manera infantil, como un colegial al que cambian de centro, sale al recreo e instintivamente reconoce a un igual.

Después fuimos a poner gasolina y a lavar el coche. Una mala educación no solo provee de traumas y trastornos, sino también de esos pequeños pudores civilizadores que nos empujan a presentarnos limpios en los sitios importantes.

Recogí a C. y fuimos embragando -es un decir- hasta la capital. Alojamos el coche en el parking y nos presentamos al encierro. Tres informes, tres. Una doctora y un enfermo. Se abre el portón y comienza la lidia.

En esta revisión, la tercera, me enfrentaba a un nuevo facultativo. Ya no se trataba de rubias astifinas educadas en la ética del mérito, el aguante y el trabajo duro -para los otros- y la comodidad de trabajar en el centro y poder realizar ágilmente tus compras -para ellas-. Esta vez se trataba de un ejemplar joven, aparentemente dócil, pero que embestía cuando menos te lo esperabas. De ejecución limpia y finas hechuras.

Entró amablemente, para seguidamente, señalarme que llevaba demasiado tiempo de baja. Que lo normal en un caso como el mío era un periodo de seis meses. Que cuando se superaba ese periodo había que entender que la situación se estaba cronificando y que solo cabía seguir tomando la medicación e incorporarse. Que los trastornos de personalidad son para toda la vida y que hay aceptarlo como el que “tiene gota”. Que se trata de dolencias crónicas -¡y dale!- que no se iban a solucionar estando de baja.

No hablé mucho, solo dije “¿Y si estoy enfermo, qué hago?”. “Bueno -me dijo-, si de lo que se trata es de un trastorno adaptativo agravado con un trastorno ansioso-depresivo tal como pone en los informes, la solución pasa por dejarse el trabajo y buscar otro”.

En otros tiempos, me hubiese liado a dar muletazos hasta que el presidente me hubiese tenido que dar el segundo aviso. Incluso habría entrado a matar, a pesar de mi mala colocación. Pero ya no.

Pensé que lo que tuviese que hacer lo haría en otra plaza y vestido de corto. Agotando la vía administrativa o, en su caso, la judicial. Pensé en decirle si ella firmaría mi alta médica en contra de tres informes psiquiátricos a los cinco minutos de conocerme. Pensé en preguntarle qué tipo de trabajo estaría ella dispuesta a realizar si por enfermedad no pudiese desarrollar el suyo. Pero era inútil.

Finalmente, a modo de advertencia, me dijo: “Te doy unos días más. Pero como estás fuera de plazo, el ordenador te irá citando antes cada vez”. El ordenador, no veas.

Mientras la doctora me hablaba recordé una escena de Glee: el chico popular, supuestamente, ha dejado embarazada a la chica popular. El chico popular, capitanea el equipo de fútbol americano; la chica popular, capitanea al laureado equipo de cheerleaders del instituto. Ellos están perdiendo el liderazgo en el centro por su incorporación al coro -reducto de minorías y marginados- y por los problemas derivados del embarazo de ella y el sentimentalismo de él. Acuden al despacho de la orientadora -personaje que sufre, al menos, dos trastornos de personalidad- y le piden ayuda para recuperar la popularidad. La popularidad, para quien la ha tenido, lo es todo.

Pensé en mi doctora y en sus años de formación. Cogiendo apuntes de manera pulcra y ordenada. Pasándolos a limpio cada tarde, a cuatro colores. Utilizando el subrayado con mesura, y dando pequeños toques de amarillo fluorescente solo allí donde se le antojaba imprescindible. Siendo puntual y asistiendo a todas las clases. Licenciándose a tiempo. Preparando las oposiciones en la biblioteca, cada mañana y cada tarde, con pequeños descansos para tomar un café cortado en la cafetería. Sin demorarse. Llegando a casa a las 8.30 horas. Acostándose a las 11.00 horas. Saliendo a dar un vuelta los sábados con su novio, para despejarse. Con la preocupación constante de aprobar la oposición con nota suficiente para elegir destino cerca de casa. “Ahora que los pisos están baratos, antes de que vuelvan a subir”. Y ahorrar y trabajar. Y reproducirse. Y ser feliz.

Pensé en cuantas chicas como ella había conocido a lo largo de los años. A las que pedía apuntes cuando me fugaba las clases. A las que no veíamos más que cuando las necesitábamos. Hormiguitas que algún día, palito a palito, treparían en el hormiguero.

Y cuando hablamos de mi enfermedad y mi recuperación y ella me dijo, sin aspavientos, con naturalidad, que en la vida “cada uno vale para lo que vale” y que hay gente -refiriéndose a mí- “de psicología débil” que no puede enfrentarse a según que cosas o desarrollar ciertos trabajos, entendí que la venganza se había consumado. Entendí que ahora yo, era uno de los chicos del coro.

Glee Club

Spotify: Don’t Stop Believin’/Glee: the music

Abriendo la correspondencia 16 marzo 2010

Posted by eltoquedeseda in Trabajo, Vida y obra.
Tags: , , , , , , , , , , , , ,
31 comments

“Fue Ezra Pound quien dijo que cuando en una carta se escribe de amor, debemos saber que se hace siempre con la misma fórmula acordada originalmente para hablar de dinero.”

Las correspondencias

Pedro G. Romero

Remitente:

SECRETARÍA DE ESTADO DE LA SEGURIDAD SOCIAL

INSTITUTO NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL

OFICIO

S/Ref.

N/Ref. 03-100121235-12/06/2009

Fecha 08/03/2010

Asunto: Cita para evaluación médica

En relación a la prestación económica por incapacidad temporal que usted viene percibiendo, le convoco en el lugar y fecha abajo indicados, a fin de efectuarle el pertinente reconocimiento médico, necesario para el control y seguimiento de la situación de incapacidad.

Lugar: CL MÉDICO PASCUAL PÉREZ 28

Localidad: ALACANT-ALICANTE

Día: 24/03/2010 Hora: 10:15

Asimismo le informo que deberá acudir con el Documento Nacional de Identidad (DNI) y la documentación clínica que obre en su poder, relacionada con su enfermedad o lesión de origen de la incapacidad. indicándole que la información sanitaria que usted aporte será tratada por nuestro personal médico con todas las garantías de confidencialidad e intimidad exigidas por la normativa vigente.

El Jefe de Sección del Control de la Incapacidad Temporal

Fdo.:…………………………….

Pedro G. Romero

Spotify: Duerme/Josh Rouse

Un cuento 28 febrero 2010

Posted by eltoquedeseda in Trabajo, Vida y obra.
Tags: , , , , , , , , , , , ,
6 comments

Son las 7 de la mañana. No puedo dormir. Me desperté hace un par de horas. Con pesadillas y estrés. Da igual que sea sábado. Da igual que me tomase la medicación.

Es estrés. Una  tensión provocada por situaciones agobiantes, lo dice el diccionario.  Una situación de agobio permanente que origina reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves.

¿Graves para quién?

Mi mandíbula de caimán. El ojo que siempre me mira. El perro que no me deja en paz.

Una reacción a la cita de ayer. Al cuento de Caperucita y el Lobo en un despacho del Instituto de la Seguridad Social. “¿Verdad que ya duermes mejor, Caperucita?”, dice el Lobo; ” Esta semana, no” contesta temerosa Caperucita. “Pero a que ya sales a la calle y te paseas y seguro que quedas con algún amigo. Eso es síntoma de que estás mejor, ¿verdad Caperucita?”.

Caperucita y los lobos

Spotify: Stabat Mater/Vivaldi

Cita 24 febrero 2010

Posted by eltoquedeseda in Suicidio, Trabajo.
Tags: , , , , , , , , , , ,
14 comments

SECRETARÍA DE ESTADO DE LA SEGURIDAD SOCIAL

INSTITUTO NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL

OFICIO

S/Ref.

N/Ref. 03-10012123512/06/2009

Fecha 12/02/2010

Asunto: Cita para evaluación médica

En relación a la prestación económica por incapacidad temporal que usted viene percibiendo, le convoco en el lugar y fecha abajo indicados, a fin de efectuarle el pertinente reconocimiento médico, necesario para el control y seguimiento de la situación de incapacidad.

Lugar: CL MÉDICO PASCUAL PÉREZ 28

Localidad: ALACANT-ALICANTE

Día: 26/02/2010  Hora: 13:00

Asimismo le informo que deberá acudir con el Documento Nacional de Identidad (DNI) y la documentación clínica que obre en su poder, relacionada con su enfermedad o lesión de origen de la incapacidad. indicándole que la información sanitaria que usted aporte será tratada por nuestro personal médico con todas las garantías de confidencialidad e intimidad exigidas por la normativa vigente.

El Jefe de Sección del Control de la Incapacidad Temporal

Fdo.:…………………………….

Ama de casa 14 enero 2010

Posted by eltoquedeseda in Sueños, Terapia, Trabajo, Vida y obra.
Tags: , , , , , , , , , , , , , , ,
30 comments

Son las 11.30 de la mañana. He dormido mal: puños apretados, mandíbula de tiburón, pesadillas laborales, estrés. Si, estrés. Un nuevo tipo de estrés a retropropulsión. Retroalimentado. Retroactivo. Estrés por cosas que ya ocurrieron, estrés por cosas que no han ocurrido, estrés por las que imagino que ocurrirán. Conlleva una pérdida total de concentración: leo sin leer, cocino sin cocinar, limpio sin limpiar. Sensación de pérdida de tiempo y de fracaso, agravada porque ayer fui al spa y a terapia y solo alcancé a sentirme más ansioso. Todas las obsesiones permanecen activas, vivas, coleantes.

Pero soy un ama de casa –principianta– y nosotras no nos detenemos ante nada. Nos quiten el subsidio, nos metan al hijo preso o se pongan los tomates por las nubes. Tengamos depresión o urticaria.

Así que allá voy, con mis enfermedades posmodernas de hidalgo con ínfulas a cuestas, a esta guerra sin tregua contra el polvo y los precios.

¡Ave Caesar, las que van a sufrir te saludan!

¿Cómo sigo?

Si afuera es la misma ciudad

pero llena de gringos.

(…)

¿Cómo puedo explicarte lo que siento?

¿Cómo voy a saber adonde voy?

Spotify: ¿Cómo sigo?/Martirio