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El grupo de los jueves 21 noviembre 2009

Posted by eltoquedeseda in Suicidio.
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Como ya conté, cada martes a las 8 asisto a un grupo de terapia. La asistencia al grupo varía: unas veces somos cuatro, otras veces somos seis. Alguna, dos. Las edades oscilan entre los 21 y los 50 años. Las motivaciones también son diversas y no siempre están claras.  Me explico: hay quien llega al grupo por una adicción y termina hablando de su entrometida madre; los hay que han tenido un ataque de ansiedad y, cuando lo cuentan, en realidad hablan del pánico a la soledad; también estamos los que hemos intentado suicidarnos y no decimos nada más que tonterías.

Viñeta de Forges

Todo está relacionado. Pero no deja de sorprenderme. Escuchando a los demás, viendo como se delatan,  pienso cuantos de mis pensamientos  habrán respondido a una motivación similar.

El grupo lo dirigen Javier y Ana. En la puesta en escena, funcionan como una pareja clásica de antagonistas. Holmes y Watson, El Gordo y el Flaco o Tom y Jerry. Cuando uno practica la mesura deja espacio al otro para cometer el exabrupto. Cuando uno da coba el otro confronta. Ana  es argentina, lo que da un toque final de película de Campanella. Su lenguaje, dulcemente alambicado, y lo imprevisible de sus comentarios provoca una emoción añadida.

Los jueves también hay grupo. A diferencia del grupo del martes, este está  abierto a pacientes, a no-pacientes, a familiares y a allegados. Es libre y gratuito. No siempre acudo. Generalmente, cuando lo hago,  asisto con mi novio, que es con quien vivo y quien me soporta un mayor número de horas. Allí, coincido con pacientes de los martes  y también con otros a los que no había visto antes.

Este jueves fuimos. Javier se encontraba de viaje. Ana moderaba el grupo. Éramos unos ocho. Organizados en parejas: un matrimonio, una madre con su hija, un hijo con su madre, otra madre con su hija, mi novio y yo. Y Ana dando las entradas. Hablamos un poco de todo. Yo estuve algo vehemente con la madre que asistió con su hijo. Él sufre esquizofrenia y ha tenido dos intentos de suicidio. El último recientemente. La madre comentó las dificultades del hijo para cumplir con los hábitos que ella calificaba como normales: madrugar, desayunar, comer, dormir a una hora convencional, desarrollar actividades.  A mí me exaspera ese tipo de discurso. Lo normal y lo patológico. El deseo, la queja y  la desesperación de una madre que no sabe lo que ha ocurrido para que las cosas sean como son.

Un grupo de sillas

Hay otra cosa que también me exalta -moderadamente, claro-. Mi novio, cuando habla de mí en el grupo -estando yo presente-, utiliza la tercera persona. “Él va de la cama al sofá”, “él no sale a la calle”, “él siempre está en el ordenador”. Y empatiza con el resto de acompañantes utilizando muletillas del tipo “yo si te entiendo porque a mi me pasa”.  Yo me burlo llamándolo anarosa. Es una manera de decir lo que no digo:  que me gustaría que no fuese mi acompañante, que me gustaría romper el discurso enfermo-cuidador, que necesito sentirme comprendido, que entiendo lo difícil que le debe estar resultando todo, que yo soy mucho más cosas que un tipo al que las cosas no le van bien.

Yo no soy un buen paciente. Tengo mil resortes que se disparan al primer movimiento del enemigo -es un decir-: a veces por escepticismo, a veces por pudor y, la mayoría de las ocasiones, por mi dificultad para emocionarme, para sentirme. Durante toda mi vida, el distanciamiento crítico, el sarcasmo y una actitud fingidamente cínica me han servido para protegerme del dolor. Para protegerme mal, claro. Nunca dejé de sufrir.

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Comentarios»

1. Carmen - 21 noviembre 2009

Hace unos años iba a casa de una persona que escuchaba voces que le advertian de cosas.
Mi trabajo consistía es acompañarle a pasear por el parque y las calles del barrio, jugar a las cartas mientras veíamos “El chapulín colorao” y limpiar el comedor entre los dos los viernes por la tarde.
Comedor fantasma, ya que nunca se utilizaba, “la vida la hacemos en la salita de la tele”.

En la casa vivían el hombre que yo iba a acompañar-más o menos de mi edad- y su madre.

Ni una sola de las tardes que estuve en su casa dejó su querida madre de decirle que pronto encontraría novia y se casaría.

2. eltoquedeseda - 21 noviembre 2009

Bienaventurados sean.

3. Bitacoras.com - 22 noviembre 2009

Información Bitacoras.com…

Valora en Bitacoras.com: Como ya conté, cada martes a las 8 asisto a un grupo de terapia. La asistencia al grupo varía: unas veces somos cuatro, otras veces somos seis. Alguna, dos. Las edades oscilan entre los 21 y los 50 años. Las motivaciones tamb…..

4. Mª Jesús - 27 noviembre 2009

buenos días, no tengo (aún) la facilidad de expresar verbalmente lo que pienso, pero siento que todos sois mis amigos del “ALMA”.

eltoquedeseda - 27 noviembre 2009

” Y tú, ¿de qué lado de mi cuerpo estabas, alma, que no me socorrías?”
José Ángel Valente

5. My man « EL TOQUE DE SEDA - 27 noviembre 2009

[…] el ascensor nos encontramos con una muchacha que asiste con su familia al grupo terapéutico. Al sentarnos en la cafetería, vi que en la mesa de enfrente estaba desayunando un señor al que […]

6. Ana Mesa - 27 noviembre 2009

En el grupo del jueves me siento bien. Veo reflejadas partes de mi alma en un gran espejo fragmentado, que me devuelve siempre algún aspecto escondido, o no descubierto, o claramente reconocible de mi misma. Fragmentos de espejos que intentan reflejar un todo. Dar un sentido a todo. Una utópica idea de conseguir una reconstrucción distinta de esta alma mia. Y tengo también la clara sensación de estar en un círculo, donde todos tratamos pataleando de alejar los miedos, como lo intentan los sobrevivientes de un naufragio en alta mar para alejar a los tiburones.
Me siento viva y entera cuando pataleo con fuerza y en compañía.

7. Mª Jesús - 28 noviembre 2009

recomponer, arreglar,tapar, ocultar, no vale, hay que reconstruir,crear, edificar sobre lo que hemos sido.
voy a patalear contigo

8. eltoquedeseda - 28 noviembre 2009

Cosas de la R.A.E.

reedificar.

1. tr. Volver a edificar o construir de nuevo lo arruinado o lo que se derriba con tal intento.

9. Ana Mesa - 28 noviembre 2009

Es que la R.A.E. entiende de psicoterapia? Vaya, vaya, vaya con el lenguaje…

eltoquedeseda - 29 noviembre 2009

La R.A.E. lo entiende todo.

10. Regreso al futuro I « EL TOQUE DE SEDA - 11 febrero 2010

[…] M. lo había visto una vez anteriormente, un jueves en el grupo de los jueves -¿dónde si no?-. Entonces creo que era novio o amigo especial de P. Si me equivoco que me […]

11. 23.50 « EL TOQUE DE SEDA - 11 junio 2010

[…] Si hay alguien interesado en obtener información acerca de los temas que se tratan en las sesiones del Club Bilderberg, este no es su blog. En cambio, si puedo informar que en nuestro pequeño grupo de taradosencantadosdehaberseconocido. […]


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